Este lugar cambió las reglas del juego y la forma en la que se vivía el sector gastronómico en Medellín.
A partir de ahí, encontrando necesidades locales y maneras diferentes de creación de marca, nacen: Criminal, El Botánico, La Bronca, Malayerba, Mero, Egeo, Lobo, Oni, La Cruda, El Agite, Posada león, General, Cierto, Mal de Ojo, Mala y Sci.